Deliberadamente las Palabras me Envejecen
El sol inicia la caída / regresa a mi cuerpo de años, / al gesto inmóvil de mi infancia./
Los pájaros retornan con sus recuerdos / con la tristeza de un mendigo , / escriben sus aventuras en los graneros del Estado, / para no morir con la facilidad de un disparo./
El aire ordena antiguos retratos / y el corazón se viste con su emoción más pura / una golondrina emigra con la emoción más pretérita / deliberadamente las palabras me envejecen./
No sé si sueño o muero / en la vulgar existencia cotidiana / en las estaciones que demora el destino / y se alejan demasiado tarde de mi memoria. /
A la deriva los ecos del miedo atraviesan los silos, / y el trigo sobrevive a los tatuajes de la molienda. / Quizá sin pronunciar nombre alguno / el recuerdo muere en una calle de nadie./
No hay Camino al Fondo de la Vida
Perdido en la antigua ciudad de Berlín
como si ésta hubiese sido un campo de batalla
las calles recorren la historia con ociosos recuerdos.
Niega toda posibilidad de un eventual equívoco
de la historia.
Náufrago en un laberinto de utopías
deambula por el puerto de Hamburgo,
el humo varado en la usinas,
cae en la última barricada del Este,
rompe la oxidada armadura Stalinista.
-- No es fácil saber cuando se tiene veinte años
qué es verdad o mentira,
sólo la fugacidad del tiempo
tiene la antepenúltima palabra.-
De regreso tras veinte años de ausencia
a su pueblo de calles estrechas
lo asedia una secreta catarsis
un ángulo distinto al de noventa grados,
la desapasionada intuición de la autocrítica.-
Ni Marx ni Engels tenían razón,
no existe un paraíso distinto
al de esta sociedad mercantilista.
Desde hace una década escribe el mismo
guión del exilio
un conjunto de anécdotas, historietas y amoríos
que conformarán en algún momento
su obra capital,
“Memorias de un Desmemoriado”.
Esta mañana tomó la decisión
de asistir al Congreso Nacional,
se ubicó en el lugar más apartado del hemiciclo
y con la misma tristeza de hace 30 años
fue testigo del mismo espectáculo
de la década de los setenta.
Sin pretender con su crítica
erigirse en un modelo de ciudadano renovado
o en el hombre nuevo del siglo XXI
una vez más constata
que ni la fugacidad del tiempo
le permite distinguir la verdad de la mentira.
Vieja Fotografía
Afuera amanece en voz baja
la complicidad tatúa en su rostro la
incertidumbre.
Por el corredor regresa el aire
enciende una lámpara en el salón
ilumina una vieja fotografía
que absorbe el tacto de las manos
y la vida vuelve a contarle su propia
historia.
Vertical esta mañana regresa la lluvia
al museo del Prado,
no registra tiempo de atraso en reloj alguno.
Madrid con su aroma a ginebra y tabaco
no tiene memoria de los suicidas.
Tras medio siglo de espera
el subterráneo de los viejos trastos
apila en desorden otros sueños
confina a la desesperanza las ilusiones,
la oscuridad que no hubiese querido
habitar nunca
hoy es su única compañera.
El Sonido Azul de los Abismos
Un extraño silencio me derrumba,
allí me distingo de un canto
huesos que rompen mis huellas
pisadas que recorren mis temores.
Convalezco una ajena enfermedad.
¿Qué difícil es morirse frente a uno mismo
con los ojos anónimos que emergen del pasado
la tragedia que se respira cada 11 de septiembre?
Vestido de lentísimo tiempo geográfico,
ando y desando este húmedo camino
en el sonido azul de los abismos geométricos,
el silencio sin rostro de médulas putrefactas
y tropiezo con los ayeres y los entonces.
Sin rumbo, sin semana y sin un sitio exacto
la indiferencia se ensaña con esta extraña enfermedad.
Otra Historia
Mi casa seguirá siendo una calle miserable
en cualquier esquina de la vida
un signo de vaguedad extrema
un vaivén de tardes innumerables.
Veinticinco años exactamente transcurrieron
para inventarte en otra historia,
una más de tus grotesca partidas,
dar cuerda a tu reloj imaginario.
De enero a diciembre vivo esta absurda peregrinación
una lágrima ensimismada en el recuerdo
con la soledad que me empuja hacia tu cuerpo.
Trazo una línea en medio del aire,
algo de nuestra existencia sobra en todas
partes.
¿Qué recuerdo nos queda del mundo que
tuvimos,
sumar a la eternidad el infinito?.
Esta Tarde
Cada mañana el pan cotidiano se suma a la espera
como un poema que se aloja en mis bolsillos.
Maltrecho como un perro herido
hago y deshago siempre el mismo camino
como si fuera feliz repitiendo este oficio.
Esta tarde en el mar de Papudo
nada es azul en una orilla
nada es agua en la diáspora de los
sueños.
Son las siete de la tarde y los marinos
amonestan con su presencia a los tranquilos
alcatraces,
cerca del muelle un buque de la armada
aparece con el peor rostro de la guerra.
Fiel a la sombra del litoral
mi corazón insomne
es una tenue nube
que navega tras una puesta de sol,
con el silbato metálico de un barco
que canta desde el fondo de la lejanía.
Deambula la oscuridad por un callejón de
la playa
exige un espacio para la nostalgia,
amanecer en un bar del Mediterráneo
Vendrá la última ausencia vacía y desgarbada
y por un descuido de la noche
arrojará su enrarecido aliento sobre mi rostro,
un deseo inexplicable de perderme
y sentirme perdido.
Dudosa Felicidad
No hay más tristeza
ni más incertidumbre que la existente
el triste hedor de nuestra propia historia.
Cada día agonizamos con los noticieros de la televisión,
los atentados terroristas en Bagdad, Egipto,
Palestina, New York y Madrid.
El descontento nos amenaza en cada calle del planeta
el temor nos espera en todas las latitudes
y el miedo es parte de nuestro equipaje.
Hoy 07 de julio dinamitaron
una estación del tren subterráneo,
Londres se ha convertido en la capital
del pánico.
Prisioneros en un traje de luto
han puesto de moda los ataques a
mansalva
se impone la muerte con un
sofisticado distintivo,
pálidamente sobrevivimos como los últimos
rehenes.
Rara vez una guerra termina
y ésta recién comienza...
La Velocidad del Psicoanálisis
(a Putaendo y su vieja estirpe de pueblo abandonado)
Extraño la quietud de mi viejo pueblo,
una plaza colmada de domingos
el sombrío paisaje que deja la ausencia
en parte de pago
el lento ejercicio del psicoanálisis que descarta
a la muerte como la única variante.
La tarde llega cuando es demasiado tarde
reclama para sí el juicio de la verdad
unánime,
justifica un antiguo dogma
un pretexto poco serio para ignorarme
como si pretendiera juzgarme el murmullo
con su precaria existencia,
con la más elemental fe de errata.
Es sorprendente que Dios haya detenido
la tristeza
por causa de mi existencia.
El Idioma de la Mañana
Amanece y el ruido de los tranvías
inventa el idioma de la mañana
despojan a una paloma de su vuelo.
Hoy más temprano que de costumbre
la vida no tiene principio ni final
en las cosas cotidianas.
A dos metros de la esquina
se ha extraviado un hombre con la dirección correcta
no porta credencial alguna,
tarjeta de crédito
ni registra domicilio conocido
-- dice -- ser el Hijo del Hombre.
Por un descuido de Dios
la policía sospecha:
-- un individuo sin patrimonio
que justifique su existencia
es un sujeto peligroso.--
No cabe duda,
tú no llegaras más lejos que la “Línea de la
Concordia”.
Mirada de Impaciencia
Apoyado en una pena
la impaciencia posa su mirada
en el calendario.
A veces temo que el silencio
retroceda con el océano,
colapse de misterio la tarde
la triste intemperie buscan tus ojos.
Pasa a destiempo la historia más antigua,
sólo el peso de la humedad sobrevivirá al aire
a la inercia que se refugia en el pasado.
Jamás podremos darle alcance
a la soledad ni a la distancia que huye.
Acostúmbrate a la breve idea de la muerte.
Perpetuo y Vagabundo
Perpetuo y vagabundo
regreso a mis cotidianos paseos de
extramuros.
Esta tarde al igual que otras
conjugo la amistad con la sencillez
de un abrazo,
descubro en un andén a viejos desconocidos
siempre dispuestos a una partida de poker
sin saber qué tren abordar
en el memorial del olvido.
Aspirantes a no morir de melancolía,
ebrios invocan a Dios como a un antiguo socio
juegan a olvidarse de todo,
solemnizan con la imaginación
este encuentro que ya estaba escrito.
Esta es la morada de los auténticos poetas
-- dice un profano --
aquí encontrarán el original del primer
vate.
Cada noche las estrellas se ordenan
como la eternidad a los muertos
los parpados al amanecer ceden
desnudan el diálogo ininteligible de las utopías
con la teoría exacta de la inmortalidad
y ciego de poesía salgo a la calle
oculto en el bolsillo de un abrigo
detenido en el tiempo
encuentro al poeta que siempre he buscado.
Comentario (245 comentarios)
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paseando paseando, te encontre...que bueno, y como no estabas te dejo un regalito para wque sepas que aqui estuve. desde mi ser.lis
Gracias Pablo,
Un abrazo mundo
Juanita
Te abrazo siempre
Juanita
Muchas gracias por brindarme tu amistad, tú también puedes contar conmigo.
Un grato saludo
Xenia
Ya me adelanté a la invitación a visitar tu sitio...lo encontré entretenidísimo...vi que tienes publicado 8 libros,verdad?
Felicitaciones. amigo.
Felicitaciones a ti también poeta
Un abrazo en la paz y en el amor fraternal
Carmen Castejón Cabeceira
Gracias por tan oportuna sugerencia e invitación. Tengo algunos libros inéditos que quiero colocar en algunos sitios para motivar a alguien o a alguna institución caritativa a que los publique. Le enviaré uno o dos de ellos para que los lea. Con respeto y honor. JM
Pues ahí lo tienes.
ana_esluz@yahoo.es
Un abrazo,
Ana
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