AnsiasCuando la lluvia cae
sutilmente en la arena,
va dejando su huellas redonditas
que me recuerdan siempre a aquellos cráteres
que vemos en las fotos del espacio estelar.
Es fácil imaginar, cuando se es niño,
paisajes de lugares, muy distantes,
repletos de estos golpes celestiales.
Cuando la lluvia cae sobre la arena
Se borran las huellas del paso de las gentes
de las caracolas, de los duendes,
se borran hasta aquellas huellas imborrables.
Cuando la lluvia cae sobre la arena,
se forman paisajes muy extraños;
se ve surgir una montaña,
una llanura, un riachuelo, un camino.
Recuerdo recorrer cabalgando aquel entonces,
a caballo marino, entre estrellas de mar y conchas de lentejuelas,
prolongados caminos.
Cuando la lluvia cae sobre la arena,
los pies de los niños se deleitan
sintiendo la humedad entre sus dedos,
que les permite sentir en sus plantas los planetas.
Cuando la lluvia cae sobre la arena, el mar la lame, para absorber
con ella, su sed de otros sabores menos sales, es así como se forman nuestros mares.
Cuando la lluvia cae sobre la arena
se despierta en mi el deseo de salir corriendo por la playa
hasta abrazar con mis manos las centellas.
Así es en mi cuando la lluvia cae
sobre la arena.

LA CARRETA Papayas, mangos, ciruelas....
La carreta
pasea por la calle
empedrada,
cargada.
El pregonero;
se detiene,
fuma,
silba,
canta,
habla,
bebe,
avanza.
La carreta,
sigue,
el pregonero la avanza.
Va llegando la tarde,
va perdiendo la carga.
El pregonero extenuado
detiene
la carreta
¡y ...descansa!
ATARDECER EN EL PUERTO Se desparrama el color.
El firmamento fecundo
estalla engalanado
en un jolgorio de luz y
de tinieblas.
Vuelan lentamente
un enorme alcatraz y
una gaviota.
Cielo y tierra,
aves y mar…
La oscuridad devora
al firmamento.
Una luna pequeña
asoma lentamente
quebrantando el vacío.
Un marinero canta una canción.
Junto al muelle,
un alma embriagada,
ve pasar la penumbra
e irrumpe con el alba,
la fiesta mutilada,
en soledad y hastío.
TÚ Apareciste entre la multitud
en el lugar de siempre:
donde siempre estuviste,
donde hace poco estoy.
Apareciste y fuiste,
simplemente.
Fuiste , exististe. Fuiste.
Así me sucedía,
así tenía que ser.
Y como por encanto
te volviste espejismo,
estiré yo la mano,
no encontré ya tu ser.
Fuiste , exististe. Fuiste.
Apareciste y te fuiste,
simplemente.

FELIPA...
NEGRA PALENQUERA Abultada
la vena de tu frente,
-sudorosa-
-esbelta-
-embarazada...
Felipa.
Negra.
Fruta de tus frutos...
Fruta y canto.
¡Quien no te oyera
no beberá los jugos de tus cantos!
Fruta y
canto.
Felipa...
negra...
¡Encanto!
COMPLICIDAD Este
cielo
cálido,
húmedo,
perplejo
iluminado,
estrellado,
turbulento,
desesperado,
cielo de mi tierra,
testigo de la muerte y de la vida…
Tiene por fiel admiradora
una estrella fugaz que lo enamora,
con la secreta ambición que de repente,
sea mi cielo,
tu cielo , nuestro cielo…
y que a los dos nos bañe una misma luna.
COCO La nuez pendida
parece un planeta
en mi órbita ocular.
Junto a ella,
una constelación
entera,
de frutos líquidos,
asoman
su redondez
entre ramas alargadas,
que se doblegan,
que se menean.
Se mecen
entre nubes
que viajan
silenciosas...
confundidas con astros...
para...
finalmente,
regresar al plato
junto al pez y
convertirse,
en la mesa
en manjar
celestial.
BONCHE Un rojo encendido,
ilumina la fronda.
Se asoma cauteloso
espiando el jardín,
atrayendo a una abeja,
a un
colibrí,
y a los miles de insectos
que deleitan su néctar.
Manjar flor.
Bonche erótico,
sensual.
Haces las delicias
del jardín tropical...
Flor
que brotas,
para darle
de tu sangre
al follaje en los exóticos
parajes de mi verja,
y nutres de alegría
nuestro patio...
Bonche erótico.
¡Alabado tu frescor
entre el paisaje!
LA HUELLA DEL CARACOL En la arena,
la huella
del agua;
del perro,
del ave,
del paso lento
del caracol.
El agujero
de un cangrejo gris,
el alga podrida,
la concha marina,
la nuez disecada
de otrora una almendra
y el fósil torcido
de un caracol.
Un coral redondo,
otro alargado.
Una hoja mustia y
humedecida,
una piedra negra,
una piedra blanca,
un par de bivalvos
y la espuma etérea
de una enorme ola,
que lame la arena,
borrando la huella
que nos dejó el paso
de un caracol.
VELA - MARIPOSA Frente a la infinita grandeza
de un horizonte que se besa con el mar,
una vela sutil se me asemeja,
al ala abierta de la mariposa,
que roza el agua
y respira cielo.
Se desplaza en silencio
entre las sombras naranjas
que devoran sus pliegos
tornándola aérea,
y...
dejándola suspendida
¡para siempre!
LA MARIPOSA Revolotea...............
....la mariposa rosa entre las rosas............
...................................
..............Revolotea...............
Aletea, voltea y
........................revolotea.......................
.................................
Aletea, voltea y revolotea,
...............................................
La mariposa rosa,
..............................................
posa
sutilmente
entre las rosas.
TRAVESÍA .
Un punto
- en el horizonte-
cambia, se torna noche y se torna día...
..............................................
Durante este juego eterno,
pasas, pasamos, pasa,
como pasa un punto
y punto.
ATARDECER Pasa silenciosamente
el tiempo entre las hojas.
El clari-sombra
que coquetea por entre este follaje,
se refleja en la calzada,
y se transforma
al antojo del viento y
de la luz.
Lentamente cambia
el cristalino cielo
su aguada azul- marina,
lilácea,
rosácea, azul intensa,
tinto vino...
El cuadro,
que se plasma en la calzada,
la rayuela cromada,
muda incesantemente
su ritmo y melodía,
hasta grabarse toda,
en un ritual cotidiano,
lento y fecundo.
RECUERDOS DE DOMINGO El olor a comida
alertaba mis sentidos...
También recuerdo hoy el del
misal que conservó por años, en el cajón mi madre,
dentro de un viejo estuche de cuero cordobés.
Sus páginas tardías y el cuero que lo impregna,
son aromas tempranas
Con sabor a mamá...
En la tele
y toda la mañana,
“Tarzán de Los Monos”,
“Viaje al Fondo del Mar”.
El aroma a domingo,
es a pijama sucia,
la de Pacho y Ricardo
y por qué no la mía,
no más hasta las tres,..
Es Menelik en la playa
nadando con papá...
y después de un buen baño
- un cabello lavado con rinse Hierbazid-
pollo frito,
arroz de fideo,
sopa de tomates
y una pereza que
se soñaba en la cama
hasta cuando salíamos juntos al matinée.
LA OLA La brisa
golpea con
furia vigorosa,
el lomo curvo
de una ola turbia.
Encrespada,
es coronada
por un penacho blanco
de espuma filigrana,
mientras se eleva gigantesca,
se yergue,
y
extenuada…
muere en la orilla,
vencida entre la arena,
que la espera ardiente,
para fundirse ambas en
un eterno beso.
CLAVADO Del azul infinito
surge un punto oscuro
que se acerca...
El ojo
lo sigue
velozmente,
tornándose
cada instante
más intenso.
De inmediato
distinguimos
el ave que en picada
vertical,
se estrella
contra el agua cristalina
y atraviesa vigorosa
su líquido suelo.
Devora ávidamente
un pez marino,
sacude nuevamente sus enormes alas
y retorna a las alturas...
saturada,
embriagada,
preñada por el pez
que ahora la habita.
ALCATRACES Celadores de faros,
pájaros de agüeros,
de números,
de credos.
Se lanzan vertical
penetrando el vientre fecundado.
Clavando el pico
roban el fruto hecho pez
y lo contraen
y lo devoran...
Y vuelven a volar
saciados,
lentos,
hasta besar nuevamente
el cielo solferino.